Erik González Martínez

Después del terremoto, México, D.F., diciembre de 1985.

Ilusión de los parques

Los límites están fijos. Las fronteras son evidentes y, aun así, cualquiera las cruza sin reparo. Volteo hacia la calle del edificio de donde vine; allá está mi medio, acá mi diferencia. Hace no sé cuánto los jardines de la ciudad se convirtieron en mi único pasatiempo.