Convocatoria

Número 205:

MÁSCARA Y COBIJA

Desde la infancia promovemos ciertos ensayos de nuestro ser-concepto, sin darnos cuenta, que se manifiestan en un vaivén de estímulos y reacciones: tras ser escupidos a la tierra, somos esculpidos. Recibimos estímulos, reaccionamos a ellos. Al comienzo, partiendo puramente de instinto, desafiamos la Forma, pero con visos de someternos a ella. Ya confinados en convenciones, dejamos de amenazar y nos tornamos provisores de estímulos aceptables.

Una vez edificados, angustia voltear a ver los cimientos. Vislumbramos la realidad, un vertedero neblinoso, y preferimos permanecer en el momento y espacio donde azarosamente aparecimos.

Algún deseoso de encontrar la identidad, comienza a buscar y se pregunta: ¿la identidad es algo lejano, a lo que intento acercarme, o algo que está en mí e intento develar?  ¿Mi identidad depende de mi consciencia sobre mí? Si estas preguntas se responden en infinitos matices o de ninguna manera, ¿por qué, entonces, habría de cargar con orgullo el lugar de nacimiento o despreciarme por ello? Quizás la postura más sincera es la indiferencia. Quizás hay que ser ingenuo para creer que el lugar en el que naces te debe algo o viceversa. Quizás hay que ser ingenuo para ser patriota.

En su búsqueda, descubre que la movilidad no es inasequible. Se acorta la brecha que lo separa de lo lejano. Se le aproxima. Se desprende de algunos rasgos, adopta otros. Sus desprendimientos quedan como cicatriz en su memoria; pero su memoria es él.

¿Rechazar el origen es rechazarse a sí?

Por el objeto nos adentramos en el mundo que no es nuestro, pero estamos allí. Para entrar, definimos nuestro género, nuestra edad, a quiénes conocemos. Para permanecer, hacemos un recuento holístico de nosotros, curamos una imagen para proyectar a los interesados. De regreso al mundo nuestro, nos acurrucamos bajo el cobijo de la imagen virtual. ¿Será esta máscara identitaria lo más próximo a nuestra identidad?

Opción se pregunta si podemos permear el hermetismo de nuestras categorías.

Opción se pregunta si podemos trascender la construcción social para encontrar la singularidad. Se pregunta si queremos hacerlo.

Opción invita a volverse al espejo y no reconocerse.

 

Recibimos cuentos, poemas, ensayos, reseñas, obra gráfica y material no clasificable en alguno de los géneros anteriores.

Participa enviando tu colaboración a contacto.opcion@gmail.com hasta el 15 de noviembre de 2018.