Convocatoria

Opción 201: Conversación

Desde la Antigua Grecia lo sabemos: el conocimiento surge de la conversación, del choque de ideas. Leer también es conversar, quizá el máximo acto de humildad. Leer es sentarse a escuchar por completo a otro, sin hablar, sin refutar, esperando, sin ansias, que termine para tomar nuestro turno. Conversar nutre de pensamientos ajenos, de ideas diversas y a veces detestables, pero en ocasiones peligrosas, que dejan una piedra. Introducen una duda que se repite hasta abrir una ruta que no habíamos considerado, hay un destello.

Zaid ya ha dicho que escribir es también un conversar. Una forma de responder, de hablar a solas, un intento por iniciar una charla con supuestos oyentes. Esta forma de conversación es valorada, premiada, elogiada en todas las lenguas y regiones. La practican igual economistas que poetas, geógrafos y políticos. Empero, la plática informal ha sido desterrada. La discusión de dos personas sobre las razones de la vida se ha vaciado de interés. Incluso cuando en ella participa alguien extra-ordinario, la plática escrita nunca llega más lejos que el último libro del autor u obra póstuma. Las conversaciones como complemento de la obra, un entretenimiento aparte para aquellos fanáticos que no se quisieron perder un detalle.

En los medios masivos de comunicación el olvido ha sido peor. La entrevista la puede hacer cualquiera y a cualquier persona. Se ha tornado una manera simplona de rellenar páginas. Se pregunta lo que sea a quien sea, y el entrevistado responde una nimiedad acorde que sin remordimiento podría ser de Anónimo. Lejos de una Oriana Fallaci que utilizaba las preguntas como arma política con poder de incidencia en la realidad, la entrevista deviene hoy en cotilleo con nombres públicos. Ha cesado de ser un medio para nuevas exploraciones, es ahora una reiteración de asuntos mejor explicados en la obra.

Opción invita a recuperar la conversación escrita como forma inigualable de expandir nuestro entendimiento. A ponerla en el centro como la obra que es, con alma y vida propia. Opción invita a entrevistar, a replantear la conversación, a darle una y otra vuelta hasta encontrar lo que flaquea. Confrontemos al que responde para que explique lo que ha callado, para que lucubre al vuelo. Opción cavila sobre la entrevista y su olvido, se pregunta cómo puede ayudar a resolver el conflicto entre la gran obra y el vil creador. Opción incita a conversar profundamente, sin reservas, queriendo sacar todo en la siguiente pregunta.

Recibimos cuentos, poemas, ensayos, reseñas, obra gráfica y material no clasificable en alguno de los géneros anteriores.

Consulta nuestra política editorial en http://opcion.itam.mx/

Participa enviando tu colaboración a opcionitam@yahoo.com.mx hasta el 3 de noviembre de 2017.


Convocatoria para renovar el Consejo Editorial

Opción invita a pertenecer a su Consejo editorial y de Material Gráfico. 
 
Consejo editorial: sus principales actividades incluyen contacto con autores y editoriales, corrección y revisión de textos, reseña de libros, determinación y despliegue de la línea editorial de la revista. 
 
Consejo de material gráfico: sus principales actividades incluyen recopilación de todo tipo de obra gráfica para la revista, contacto con artistas gráficos, trabajo editorial gráfico, organización de exposiciones, determinación y despliegue de la línea editorial de la revista. 
 
Requisitos:

  • Ser alumno del ITAM
  • No pertenecer a las representaciones de licenciaturas o ingenierías
  • Haber acreditado el examen de redacción
  • Tener promedio mínimo de 8 y no estar condicionado por parte de la Dirección General
  • Presentar historial académico autorizado
  • Presentar un ensayo bajo pseudónimo con extensión máxima de dos cuartillas, cuyo tema es: ¿Qué debe ser una revista universitaria?


Enviar el ensayo a nuestra dirección de correo electrónico a más tardar el 15
 de noviembre de 2017.

El proceso de admisión incluye una entrevista y un examen, los cuales se concertarán después de la recepción de todos los ensayos. 

Informes:  
opcionitam@yahoo.com.mx, tel: 56 28 40 00, ext. 4669

 
 
Atentamente,
Consejo Editorial 2017

Número 200: El pensamiento anacrónico

“El mundo es un lugar mejor del que solía ser”, dice Angus Deaton, y es cierto: en promedio hoy la gente vive más y menos niños mueren de hambre. Los datos macroeconómicos muestran que, sin duda, estamos mejor que hace doscientos años. Más conocimiento que se traduce en mejor tecnología, y eso en mejores medios de transporte, mejores medicinas, soluciones más eficientes a problemas acuciantes, menores precios. Sin embargo, algo no cuadra. Al tiempo que empiezan a circular los coches eléctricos y contrastar decenas de fuentes está al alcance de un botón, miles de personas salen a discriminar cínicamente y a exigir que se cierren las fronteras. Mientras anuncian que muy pronto podremos imprimir órganos, y la mitad de la vida se soluciona con una aplicación, revive el discurso fascista, xenófobo, nacionalista: el “progreso” a costa de quien sea. Las dictaduras se disfrazan, usan una antorcha falaz, a momentos parecen tender la mano, pero no ceden.

Si la cultura va siempre atrás de los avances materiales (cultural lag), estamos asistiendo a un desfase mayúsculo. Y, en algunos casos, más que desfases, retrocesos: las ideologías del siglo XX que se creyeron enterradas nos estampan en la cara nuestra pobre memoria; que nadie olvide que hoy, en el instante en que se lee esto, hay personas encerradas en campos de concentración.

La ciencia no se escapa. Olvida a diario a Gödel, se deifica. Intenta crear sistemas que se demuestran a sí mismos, asume preordenamientos, no cuestiona sus axiomas. Parece que Agustín de Hipona tenía razón: cada cierto tiempo hay que dar saltos de fe para que nuestro entendimiento pueda continuar su camino. Las universidades estandarizan los programas, todos los alumnos estudian lo mismo, y los egresados distinguidos siguen usurpando. Claro está que en la lectura, en el conocimiento, no se encuentra la diferencia, ¿dónde hallarla?

El siglo decimonónico presenció, una tras otra, revoluciones que socavaron la tradición y construyeron nuevos lentes. El siglo XXI sigue esperando el texto que estremezca nuestro cerebro, el movimiento artístico que golpee nuestra indolencia. Hace una centuria que Duchamp desnudó al mundo en una pieza y volvió a su casa envuelto en carcajadas. Nadie supo qué decir, se pasmaron. Hoy una caja de zapatos vacía nos muestra que todavía no tenemos una respuesta, que no hemos pensado lo suficiente.

Sin vislumbrar un apocalipsis, Opción invita a cavilar sobre la crisis de nuestro tiempo, a teorizar: ¿Quién tiene la culpa? ¿El sistema? ¿Qué sistema? ¿Qué es el sistema? ¿Podemos hablar hoy de un sistema? ¿El sistema somos todos? ¿Todos culpables?

¿Cómo surge el problema? ¿En qué fallamos esta vez? ¿El problema está en la sociedad? ¿En una consciencia colectiva? ¿El problema está en el individuo? ¿O en ambos? ¿Cómo reconciliarlo? Si la historia no es lineal, no es helicoidal, ¿qué forma sigue? ¿Sigue alguna forma?

¿Hay que cometer parricidio? ¿Qué hay que superar? ¿Todo se ha dicho? ¿Hay que replantear la pregunta? ¿Qué preguntas hay que plantear? ¿Cómo apuntar a otra forma de pensar?

Opción invita a discutir sobre el desfase de nuestra era, el pensamiento anacrónico.

 

Recibimos cuentos, poemas, ensayos, reseñas, obra gráfica y material no clasificable en alguno de los géneros anteriores.

Consulta nuestra política editorial en http://opcion.itam.mx/

Participa enviando tu colaboración a opcionitam@yahoo.com.mx hasta el 20 de agosto de 2017